{"id":2199,"date":"2016-09-10T12:47:36","date_gmt":"2016-09-10T12:47:36","guid":{"rendered":"http:\/\/helenabasaganas.com\/new\/?p=2199"},"modified":"2017-03-04T12:45:37","modified_gmt":"2017-03-04T12:45:37","slug":"javier-goma-desde-jot-down","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/helenabasaganas.com\/new\/javier-goma-desde-jot-down\/","title":{"rendered":"<strong>&#8212; javier gom\u00e1 en jot down magazine<\/strong>"},"content":{"rendered":"[spb_text_block pb_margin_bottom=\u00bbno\u00bb pb_border_bottom=\u00bbno\u00bb width=\u00bb1\/1&#8243; el_position=\u00bbfirst last\u00bb]\n<h5 style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #3366ff;\">JAVIER GOM\u00c1 ENTREVISTADO POR <span class=\"author\"><a class=\"url fn\" title=\"Entradas por Juan Claudio de Ram\u00f3n\" href=\"http:\/\/www.jotdown.es\/author\/juan-claudio\/\" rel=\"author\">Juan Claudio de Ram\u00f3n<\/a><\/span>\u00a0 EN JOT DOWN MAGAZINE<br \/>\n<\/span><\/h5>\n<hr \/>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><\/h5>\n<h5 style=\"text-align: center;\"><\/h5>\n<div class=\"one_half\"> &gt;&gt;\u00a0\u00bb<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Por convenci\u00f3n, en Occidente se considera a Tales de Mileto el primer fil\u00f3sofo, y de \u00e9l se cuenta una conocida an\u00e9cdota: que un d\u00eda caminaba mirando las estrellas y cay\u00f3 en un agujero. Ese episodio fija el arquetipo de fil\u00f3sofo como sabio distra\u00eddo y ensimismado. \u00bfTe reconoces en \u00e9l?<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">No del todo, porque, en mi caso, desde muy pronto intent\u00e9 hacer vivible una vida donde el ensimismamiento m\u00e1ximo al que te arrastra la vocaci\u00f3n fuera compatible con una vida normal que te evita caer en el hoyo en el que cay\u00f3 Tales. La fecha para m\u00ed es oto\u00f1o de 1980. Yo ten\u00eda quince a\u00f1os y algo ocurri\u00f3 all\u00e1 bajo ese tamarindo literario que cito en los libros. Una especie de movimiento interior que me convirti\u00f3 en un adolescente intelectual, espiritual y cultural. Sin embargo, comprend\u00ed que no deb\u00eda actuar como se espera en el paradigma rom\u00e1ntico, que es alimentar esa llama de fuego salvaje que es la vocaci\u00f3n, sino que hab\u00eda que domesticarlo y no vivirlo como incompatible con esa biograf\u00eda normal de ciudadano, hijo, padre, hermano, amigo, compa\u00f1ero, profesional, sabiendo muy tempranamente que la vocaci\u00f3n es una irrupci\u00f3n sobrevenida sobre la existencia com\u00fan de cada uno, un injerto raro, una anomal\u00eda vital y, por lo tanto, una tensi\u00f3n entre dos polos que nunca se reconcilian del todo. Los rom\u00e1nticos tienden insensatamente a exaltar esa contradicci\u00f3n. Yo me esforc\u00e9 por hacer lo contrario: buscar los modos de hacerlos compatibles o convivir con ellos, domesticando esa tendencia totalitaria que la vocaci\u00f3n literaria tiene.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">(&#8230;)<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">el paradigma rom\u00e1ntico ha producido estragos. El romanticismo del siglo XIX, que tantas cosas buenas trajo, es un gran exceso, tambi\u00e9n en la filosof\u00eda. La filosof\u00eda en el siglo XIX y XX es una filosof\u00eda de energ\u00famenos, contrapuesta a una filosof\u00eda mundana, que es aquella que se enriquece con el pulimento del roce social. Una filosof\u00eda energum\u00e9nica la encontramos en el <i>Zaratustra<\/i> de <strong>Nietzsche<\/strong>, que piensa que ha tenido revelaciones alucinantes en lo alto de la monta\u00f1a, como los profetas, y luego baja para difundirlas al mundo. Eso es el resultado de un estereotipo rom\u00e1ntico. Es el que hoy prevalece, puesto que se ha generalizado el concepto del genio, que pr\u00e1cticamente se ha hecho equivalente a la expresi\u00f3n suprema de la individualidad. Ser individuo en grado eminente hoy es ser genio. En el \u00e1mbito filos\u00f3fico eso ha alentado una filosof\u00eda energum\u00e9nica, antisocial y antimundana.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">(&#8230;)<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La vocaci\u00f3n se presenta como una visi\u00f3n. Esa visi\u00f3n me gusta definirla usando la met\u00e1fora de un puzle de, por ejemplo, cien piezas. La experiencia normalmente te ofrece cinco o siete de esas piezas puestas en su sitio, y quedan noventa y cinco por colocar. La vida es b\u00e1sicamente una experiencia de fragmentos. De pronto determinadas personas, animadas por una vocaci\u00f3n, tienen la imaginaci\u00f3n del puzle entero y ven el cuadro entero que se forma. Ven la monta\u00f1a con su r\u00edo, o la catedral o el rostro. Cuando eso te ocurre, y eso a m\u00ed me ocurri\u00f3 muy tempranamente, sientes una compulsi\u00f3n extrema, urgente, un apremio, por encontrar un objeto que le d\u00e9 fijeza, orden y sistema a esa visi\u00f3n, la cual, sin ese, objeto se va a diluir sin remedio.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">De joven te imaginas que puedes ser bombero, futbolista, diplom\u00e1tico, fot\u00f3grafo\u2026 de pronto, sin saber muy bien por qu\u00e9, todas las competencias y habilidades se disparan en una sola direcci\u00f3n que tiene que ver con esa <i>visi\u00f3n<\/i> que has entrevisto y luego tienes la compulsi\u00f3n de pasar esa visi\u00f3n a una <i>misi\u00f3n<\/i> que es encontrar el objeto adecuado para ella: un lienzo, una partitura, un texto. Tuve una visi\u00f3n muy temprana y muy totalitaria y, sin embargo, una maduraci\u00f3n muy tard\u00eda. Suelo decir que esos veinte a\u00f1os que transcurren desde la primera emoci\u00f3n hasta la aparici\u00f3n de mi primer libro se resumen con una sola palabra: <i>ansiedad<\/i>. No es tanto que me tomara el tiempo como que la visi\u00f3n no maduraba suficientemente. La visi\u00f3n requer\u00eda un tiempo objetivo. Presumo de haber dedicado una fidelidad m\u00e1xima hacia mi propia visi\u00f3n y por eso iba dejando pasar el tiempo hasta que la visi\u00f3n fuera madurando.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">(&#8230;)<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">A partir de 1980 la ansiedad empez\u00f3 a dominar mi vida \u2014solo ahora, con la obra hecha, estoy empezando a conocer qu\u00e9 es la vida sin ansiedad\u2014 y le\u00eda ansiosamente. He sido siempre muy mal lector, un lector instrumental: no disfruto y no me gu\u00edo por la br\u00fajula del placer, que es la \u00fanica que todo buen lector deber\u00eda seguir. De ah\u00ed me ha quedado un profundo desprecio a la beater\u00eda cultural, esa sacralizaci\u00f3n del libro, sus autores, la cultura, como si fuera la nueva religi\u00f3n de salvaci\u00f3n. Lo \u00fanico que cuenta es la emoci\u00f3n: el libro es su sirviente, su mayordomo. Esa emoci\u00f3n ansiosa me llevaba a leer horas interminables pero como un conquistador, como un violador que tira al suelo a su v\u00edctima antes de forzarla. La vocaci\u00f3n no solo instrumentaliza los libros, tambi\u00e9n la vida, que es uno de sus problemas graves cuando se manifiesta en grado extremo, y las relaciones familiares, las amistades, los amores, las experiencias\u2026<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">(&#8230;)<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><i><b>Imitaci\u00f3n y experiencia<\/b><\/i><b> me ha parecido muy emocionante, porque seg\u00fan iba leyendo me daba cuenta de que ten\u00eda algo de cuaderno de notas de toda una vida. <\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Absolutamente. Hay notas escritas en un cuaderno cuando ten\u00eda quince a\u00f1os que est\u00e1n literalmente en el libro publicado con treinta y ocho.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>El tema principal del libro es la imitaci\u00f3n, que va a ser la idea fuerza de todo tu pensamiento y que luego se reformula en la ejemplaridad.<\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">En efecto. En la primera parte de <i>Imitaci\u00f3n y experiencia<\/i> hice una especie de historia de la cultura occidental desde el punto de vista de la imitaci\u00f3n y el ejemplo. Hay en la premodernidad tres clases: la imitaci\u00f3n de las ideas plat\u00f3nicas, como manera de conocer la realidad, la imitaci\u00f3n de la naturaleza, que se da sobre todo en el arte, y la imitaci\u00f3n de los antiguos, que se da principalmente en la literatura y la ret\u00f3rica. Me di cuenta de que la imitaci\u00f3n como tema filos\u00f3fico se hab\u00eda tocado de manera tangencial, pero que nunca se hab\u00eda ensayado una teor\u00eda general. Lo primero que ten\u00eda que hacer era reconstruir toda la historia de la cultura occidental desde el punto de vista de la ejemplaridad, cosa que no estaba hecha en ninguna lengua con un car\u00e1cter integrador. Esa historia no pertenec\u00eda a mi plan inicial: la acomet\u00ed porque estaba por hacer.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><b>Y t\u00fa descubres una cuarta clase de imitaci\u00f3n, que se da con especial intensidad en la \u00e9poca griega arcaica, pero no se teoriza hasta la modernidad. <\/b><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Exacto. De pronto descubrimos que, curiosamente, en toda esa extensa \u00e9poca de la cultura premoderna (hasta siglos XVII-XVIII) no se hab\u00eda teorizado la cuarta clase de imitaci\u00f3n, que es <i>la que un sujeto hace de otro sujeto, <\/i>ambos seres personales libres y aut\u00f3nomos<i>. <\/i>Toda la cultura de la era arcaica est\u00e1 basada en ejemplos de ejemplaridad majestuosa de ciertas figuras ejemplares: h\u00e9roes hom\u00e9ricos, escultura griega, historiograf\u00eda\u2026 toda la cultura premoderna es una cultura de la ejemplaridad, y sin embargo nunca se hab\u00eda elevado al plano del concepto la imitaci\u00f3n de unos por otros, cosa que s\u00ed se practica, por primera vez, en el siglo XX. Ya no es una imitaci\u00f3n de los antiguos, de las ideas o de la naturaleza, sino la imitaci\u00f3n de personas respecto a otras personas todas ellas dotadas de libertad y racionalidad. Mi empe\u00f1o ah\u00ed era elaborar una teor\u00eda general de la imitaci\u00f3n demostrando que no es que imitemos o no imitemos a nuestro gusto, sino que estamos arrojados a un universo de ejemplos. Todos somos ejemplos para todos. El problema no es si imitamos o no imitamos, que imitamos siempre por fuerza \u2014contra lo que querr\u00eda el dogma moderno de la autonom\u00eda del sujeto\u2014, y no solamente los ni\u00f1os, sino que tambi\u00e9n los adultos, y adem\u00e1s todo el tiempo; el problema es solo qu\u00e9 modelo escogemos y c\u00f3mo utilizamos nuestra raz\u00f3n para elegir el modelo adecuado. No somos aut\u00f3nomos, como nos so\u00f1\u00f3 Kant, pero s\u00ed somos racionales, porque podemos juzgar cr\u00edticamente qui\u00e9n es el modelo digno de imitaci\u00f3n. Heteronom\u00eda aut\u00f3nomamente asumida.<\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"one_half last\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.jotdown.es\/\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-2279 size-full\" src=\"https:\/\/helenabasaganas.com\/new\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/logoJotDown-e1479378852668.png\" alt=\"logojotdown\" width=\"481\" height=\"104\" srcset=\"https:\/\/helenabasaganas.com\/new\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/logoJotDown-e1479378852668.png 481w, https:\/\/helenabasaganas.com\/new\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/logoJotDown-e1479378852668-250x54.png 250w, https:\/\/helenabasaganas.com\/new\/wp-content\/uploads\/2016\/11\/logoJotDown-e1479378852668-300x65.png 300w\" sizes=\"(max-width: 481px) 100vw, 481px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #3366ff;\">ENTREVISTA COMPLETA<\/span><\/strong><em><span style=\"color: #3366ff;\"><span style=\"color: #808080;\"><br \/>\n<\/span><\/span><a href=\"http:\/\/www.jotdown.es\/2014\/03\/javier-goma-en-la-cultura-moderna-no-tenemos-un-lugar-para-pensar-y-sentir-lo-sublime\/\">http:\/\/www.jotdown.es\/2014\/03\/javier-goma-en-la-cultura-moderna-no-tenemos-un-lugar-para-pensar-y-sentir-lo-sublime\/<\/a><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div><div class=\"clearboth\"><\/div>\n[\/spb_text_block]\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[spb_text_block pb_margin_bottom=\u00bbno\u00bb pb_border_bottom=\u00bbno\u00bb width=\u00bb1\/1&#8243; el_position=\u00bbfirst last\u00bb] JAVIER GOM\u00c1 ENTREVISTADO POR Juan Claudio de Ram\u00f3n\u00a0 EN JOT DOWN MAGAZINE &nbsp; [\/spb_text_block]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[31],"tags":[],"class_list":["post-2199","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-referentes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/helenabasaganas.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2199"}],"collection":[{"href":"https:\/\/helenabasaganas.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/helenabasaganas.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/helenabasaganas.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/helenabasaganas.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2199"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/helenabasaganas.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2199\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2286,"href":"https:\/\/helenabasaganas.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2199\/revisions\/2286"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/helenabasaganas.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2199"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/helenabasaganas.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2199"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/helenabasaganas.com\/new\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2199"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}