Ya puedes volver.
Es hora de quedar y esperar para poder comer odiando las bromas y el palomo, luchando contra el humo tan cerca de mi mano, revisando carta y postre de nuevo de memoria. Es cierto, hay que quedar hasta no vernos, pendientes de otra cosa, con ganas de otra gente.
Pero también hay que quedar para arrancarle un susto a la rutina y salir a toda leche, sin más, frontera arriba. Y hay que volver para contarnos, tramar todos los planes de futuros desatinos y andar discutiendo sin ganas ni treguas ni aciertos por supuesto.
Y volver a ese barrio repleto de otras leyes dónde los hombres se aburren y esperan esquinados a que algo suceda. Y sucede, sucede que descubro hoy tu edificio anciano y descamado vistiendo un manto azul inmobiliario.
No te rías, que al fin lograste, sin saberlo, que te echara de menos.

Ya puedes volver del mundo.

1 Comentario

  1. Anonymous 17 enero, 2009

    buenoooo nena lo acabo de leer esto no ira por mi, no????
    si va por mi que bonitooooooo….

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